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Cuando hablamos de autoestima personal, nos estamos refiriendo a la valoración que hace cada individuo de si mismo. La calidad de vida personal  esta grandemente influenciada por la forma que cada individuo se valora a sí mismo.

La valoración que hace uno de sí mismo, puede ser positiva o negativa es decir beneficiosa o perjudicial para la calidad de vida. La autoestima se forma por intermedio de la observación que se hace cada individuo de sí mismo.

Tanto los modelos familiares como los culturales conforman nuestra autoestima por eso es importante para tener conciencia de los modelos negativos que hemos interiorizado y así  poder cambiarlos.

La verdadera autoestima la explicó nuestro recientemente fallecido, el presidente James E. Faust, Segundo Consejero de la Primera Presidencia, quien compartió sus impresiones acerca de la importancia de cultivar la verdadera autoestima y el ser humildes. El 6 de mayo último pronunció un discurso ante miembros jóvenes adultos durante una charla fogonera del Sistema Educativo de la Iglesia. Gran alegría me dio poder encontrar una referencia de este discurso en la Liahona de Septiembre del 2007 – pág. N10.

“La autoestima nos protege contra el exceso de autoengaño, de desconfianza en nosotros mismos, de reproche a nosotros mismos e incluso del tradicional egoísmo”, dijo en el recientemente renovado Tabernáculo de la Manzana del Templo.

“La autoestima de la que hablaré hoy no es un amor propio ciego, arrogante ni vano, sino una estima que es sincera, que no es engreída, que se basa en el respeto a uno mismo y que se produce como resultado de la paz y la fortaleza interiores”, dijo el presidente Faust.

El presidente se basó en ejemplos de héroes que prestaron un servicio altruista sin lograr un alto reconocimiento en el mundo, como sucedió con los discípulos de Jesucristo, y dio seis principios que conducen a las personas a lograr mayor autoestima y felicidad.

Albedrío. “Esto significa que no deben renunciar al autocontrol, ni ceder ante hábitos que les aten, adicciones que les esclavicen ni conducta que les destruya”, dijo el presidente Faust. Instó a los jóvenes adultos a no dejarse atrapar por las trampas mortales y los peligros latentes de la adicción.

Humildad. Explicó que la autoestima y la humildad actúan en conjunto y no permiten recibir conocimiento e instrucción y ser receptivos a la enseñanza.

“No me refiero a la humildad de darse golpes de pecho, ni a la de cilicio y ceniza, sino a aquélla que procede de la fortaleza y la paz interior que nos permite aceptar y vivir con nuestras ‘verrugas’ sin maquillarnos para esconderlas”, dijo.

Honestidad. “Ser fiel a uno mismo es la esencia de la honestidad y la piedra angular de la autoestima”, dijo el presidente Faust. Para ilustrarlo, relató la experiencia de una mujer que obtuvo la custodia de sus hijos tras responder la verdad en el juicio con el aplomo de una reina.

Amor al trabajo. “Auténticos genios hay muy pocos”, dijo.

“Aunque hay quienes están especialmente dotados, la mayoría del trabajo que se lleva a cabo en el mundo procede de las personas normales que tienen un talento que han desarrollado.

“A veces quizá pensemos que el trabajo que hacemos no tiene importancia. Quizá digamos: ‘Soy sólo esto o aquello’. Cada trabajo que se debe hacer es importante, por muy insignificante que parezca”.

Capacidad de amar. “El mandamiento que dio el Salvador fue el de amar a los demás y a nosotros mismos”, dijo el presidente Faust. “¿Tengo la suficiente seguridad en mi amor propio como para reírme de mí mismo? ¿Y para aceptar gentilmente un elogio? ¿Y para sonreír y saludar a un completo desconocido?”.

El amor de Dios. “La sexta clave de la autoestima, y la más esencial, es el amor de Dios”, dijo el presidente Faust.

“Testifico que Dios nos ama a cada uno de nosotros, con verrugas y todo”, dijo. “Testifico que no conoce a cada uno por nuestro nombre, y que cada uno de nosotros tiene un potencial en esta vida y más allá de la tumba que va más allá de nuestros mejores sueños”. 

Realmente no he leído nada mas hermoso sobre la autoestima, nada mas verdadero que lo que dijo el presidente Faust en esa oportunidad.

Espero que este resumen sea del provecho de todos aquellos que sientan que su autoestima esta empezando a descender y especialmente de aquellos que requieran fortalecerla.