Etiquetas

, , , , , ,


jesus-hablando-en-america.jpg

¿QUÉ ES EL EVANGELIO DE JESUCRISTO?

El evangelio de Jesucristo es el plan de nuestro Padre Celestial para la felicidad y la salvación de Sus hijos. Se le llama Evangelio de Jesucristo porque la expiación de Jesucristo es el elemento principal del plan de nuestro Padre Celestial. De acuerdo con ese plan, nuestro Padre envió a Su Hijo Jesucristo al mundo para mostrarnos cómo llevar una vida plena y feliz, y experimentar gozo eterno después de esta vida. Mediante la gracia y la misericordia de Jesucristo, usted puede ser limpio del pecado y disfrutar de paz de conciencia; además, puede llegar a ser digno de vivir en la presencia de nuestro Padre Celestial después de esta vida.

Para recibir esa paz y esa fortaleza, usted debe aprender y obedecer los principios y las ordenanzas del Evangelio. Un principio es una verdad que se puede llevar a la práctica en la vida; una ordenanza es un acto formal y sagrado efectuado por la autoridad del sacerdocio y que con frecuencia es el medio por el cual se concierta un convenio con nuestro Padre Celestial. Los primeros principios del Evangelio son la fe en Jesucristo y el arrepentimiento, y las primeras ordenanzas del Evangelio son el bautismo y el recibir el Espíritu Santo.

Una vez que se aprenden y se obedecen los primeros principios y ordenanzas del Evangelio, la persona se esfuerza por seguir el ejemplo de Cristo durante el resto de su vida. A esta fidelidad continua se la conoce como “perseverar hasta el fin”.

FE EN JESUCRISTO

La fe es una firme creencia que impulsa a las personas a actuar. La fe que conduce al perdón de los pecados se centra en Jesucristo, cuya Expiación hace posible el perdón. La fe en Jesucristo es más que el tener una ciencia pasiva en Él; significa creer que Él es el Hijo de Dios y que padeció por los pecados, las aflicciones y las enfermedades de usted; significa actuar de acuerdo con esa creencia. La fe en Jesucristo le lleva a amarlo, a confiar en Él y a obedecer Sus mandamientos.

ARREPENTIMIENTO

La fe en Jesucristo le conduce a desear mejorar su vida. Al estudiar el Evangelio, se da cuenta de que ha pecado, o que ha actuado, en contra de la voluntad y las enseñanzas de Dios. Por medio del arrepentimiento, usted puede modificar esos pensamientos, deseos hábitos y actos que no estén en armonía con las enseñanzas de Dios. Él le promete que, cuando se arrepienta, sus pecados le serán perdonados. Al arrepentirse, usted:

Reconoce que ha pecado y siente un pesar sincero por lo que ha hecho.

Deja de hacer lo que está mal y se esfuerza por no volver a hacerlo nunca más.

Confiesa sus pecados al Señor y pide perdón. De ese modo, usted se desprende de una carga pesada. Si ha pecado contra otra persona, le pide también perdón a ella.

Restituye. Hace todo lo posible por corregir los problemas que sus actos hayan causado.

Guarda los mandamientos. Obedecer los mandamientos de Dios le permite disfrutar del poder del Evangelio en su vida. El Evangelio le dará la fuerza que necesita para abandonar sus pecados. El guardar los mandamientos comprende prestar servicio, perdonar a los demás y asistir a las reuniones de la Iglesia.

Acepta al Salvador. La parte mas importante del arrepentimiento es darse cuenta de que el perdón se recibe gracias a Jesucristo. Es posible que haya sentido que Dios no perdonará los pecados graves, pero el Salvador padeció por nuestros pecados para que pudiéramos dejarlos atrás, incluso los más serios. El perdón, la paz, el consuelo y el gozo son el resultado del verdadero arrepentimiento.

Arrepentirse no siempre significa que hay quehacer grandes cambios. Con frecuencia, no se requieren más que una mayor dedicación para vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. El verdadero arrepentimiento no siempre sucede con rapidez; sea paciente con usted mismo mientras se esfuerza por hacer lo correcto y enmendar sus errores. Al arrepentirse, experimentará un cambio en su corazón; ya no tendrá deseos de pecar; llegará a saber que es un hijo de Dios y que no es necesario que siga cometiendo los mismos errores una y otra vez. Su deseo de seguir a Dios será cada vez más fuerte y profundo.

EL BAUTISMO Y EL ESPÍRITU SANTO

La fe en Jesucristo y el arrepentimiento le preparan para el bautismo y para recibir el Espíritu Santo. Jesucristo enseñó que t9dos deber ser bautizados en agua y en Espíritu (el Espíritu Santo) para la remisión, o el perdón, de los pecados. Mediante el bautismo efectuado por alguien que posea la autoridad del sacerdocio, y al recibir el Espíritu Santo, usted volverá a nacer espiritualmente.

PERSEVERAR HASTA EL FIN

Se llega ser miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días mediante la fe en Jesucristo, el arrepentimiento y las ordenanzas del bautismo y de la confirmación. Cuando sea miembro de la Iglesia, seguirá adquiriendo conocimiento, seguirá ejerciendo fe en Jesucristo, se arrepentirá y renovará los convenios bautismales al participar de la Santa Cena y seguirá la guía del Espíritu Santo. Esos primeros principios y esas ordenanzas del Evangelio son un modelo a seguir durante toda la vida. A ese compromiso de toda la vida suele conocérsele como “perseverar hasta el fin”.

El perseverar hasta el fin nos brinda dirección, paz y felicidad en esta vida. Usted sentirá el gozo que se recibe al tratar de ser más como Jesucristo al servir y ayudar a los que le rodean; entenderá mejor su relación con su Padre Celestial y sentirá el amor perfecto que Él tiene por usted; sentirá esperanza y tendrá una meta en la vida en un mundo a menudo triste y turbulento.